Demasiados recuerdos que salen una y otra vez y que sabes que no me gusta que hagas, y que aun así consiento porque me encanta oírte. Palabras que sólo pueden pronunciarse en privado y frases que me encantaría oír en público, porque deseo tanto el tiempo junto a ti que me falta entre las manos el que tengo por ahora.
Y es algo que me quema. Me quema la pasión tan contenida que no puede escapar entre tus brazos. Que no puede transmitirse de lado a lado de tu cuerpo y de tu piel.
Sin embargo, es el tiempo quien nos hace más listos. Quien nos dará los proyectos a largo plazo que tanto deseas y anhelas. Yo soy el constructor de las primeras ilusiones, y te necesito para seguir poniendo piedras una tras otra, día tras día.
Cosas que ocurren. Y que tienen que ocurrir tarde o temprano. Porque sabes que no hay vuelta atrás. Porque sabes que te gusta leer lo que escribo. Y sabes que lo que escribo, mis palabras, se forman con las experiencias que mi vida poco a poco me va dando. Sólo necesito que te conviertas en palabras, en letras, y que formes parte de mi vida.
Sólo necesito que formes no sólo parte de mi mente, sino de mi mano y de mis actos, de mi piel y de todo aquello que muevo para seguir escribiendo día tras día.
Sé mis palabras. Sé mis actos. Sé mis obras.
Aquí estoy. ¿Tú dónde estás?
Y es algo que me quema. Me quema la pasión tan contenida que no puede escapar entre tus brazos. Que no puede transmitirse de lado a lado de tu cuerpo y de tu piel.
Sin embargo, es el tiempo quien nos hace más listos. Quien nos dará los proyectos a largo plazo que tanto deseas y anhelas. Yo soy el constructor de las primeras ilusiones, y te necesito para seguir poniendo piedras una tras otra, día tras día.
Cosas que ocurren. Y que tienen que ocurrir tarde o temprano. Porque sabes que no hay vuelta atrás. Porque sabes que te gusta leer lo que escribo. Y sabes que lo que escribo, mis palabras, se forman con las experiencias que mi vida poco a poco me va dando. Sólo necesito que te conviertas en palabras, en letras, y que formes parte de mi vida.
Sólo necesito que formes no sólo parte de mi mente, sino de mi mano y de mis actos, de mi piel y de todo aquello que muevo para seguir escribiendo día tras día.
Sé mis palabras. Sé mis actos. Sé mis obras.
Aquí estoy. ¿Tú dónde estás?
1 comentario:
Seré tus palabras, seré tus actos, seré tus obras.
Sophie… ¿recuerdas?
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