08 junio 2007

Bendito Bernardo Soares, cómo te quiero.

"Es noble ser tímido, ilustre no saber actuar, grande no tener maña para vivir.
Sólo el Tedio, que es un alejamiento, y el Arte, que es un desdén, doran de algo semejante a la alegría nuestra ___
Fuegos fatuos que nuestra podredumbre genera, son por lo menos luz en nuestras tinieblas.
Sólo la infelicidad eleva y el tedio que desde la infelicidad curtimos es heráldico a la manera de los descendientes de héroes remotísimos.

Soy un pozo de gestos que ni en mí llegaron a esbozarse todos, de palabras que ni pensé haciendo curvas con mis labios, de sueños que me olvidé de soñar hasta el final.
Soy ruinas de edificios que no fueron otra cosa que esas ruinas, que alguien se hartó, a mitad de su contrucción, de pensar que las estaba construyendo.
No nos olvidemos de odiar a los que gozan por gozar, de despreciar a los que están alegres, porque no hemos sabido nosotros estar alegres como ellos... Ese desdén falso, ese odio débil no es sino el pedestal tosco y sucio de la tierra en que se afirma y sobre el cual, altiva y única, la estatua de nuestro Tedio se levanta, cuyo oscuro bulto cuya cara aureola vagamente de secreto una sonrisa impenetrable.

Benditos aquellos que no confían su vida a nadie."

Fernando Pessoa (Libro del desasosiego)

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