21 junio 2007

Con nombre de un sueño

¿Por qué silenciar tus palabras?
No podría obviar los domingos de desayunos en la cama. El jazz sonando de fondo en una fría mañana de domingo de, pongamos noviembre. Y volver del trabajo con la comida preparada. Y copas de vino para celebrar un encuentro. Un encuentro lento, y apasionado.
Porque nunca será el tiempo el que nos convierta en esclavos. Sólo será el tiempo quien nos dé ilusiones y sueños que crear.
Eternas gotas de lluvia que traigan vida. Frío en los recovecos más oscuros del alma. Y nosotros debajo de las mantas agazapados esperando a que cese la tormenta.
El mar por futuro. La inmensidad del océano como destino. El horizonte como meta.
Las velas arriadas y el viento en plena efervescencia. Eterno salitre pegado a la piel, como recuerdos imborrables, que nos hacen más sabios y, a la vez, más viejos. Pero infinitamente más felices.
La misma letanía una y otra vez hasta formar parte de nuestras almas. Y nuestros cuerpos confundiéndose en la noche. Hasta no saber distinguir quién es el tú y quién es el yo. Hasta formar algo inmensamente más grande, más vivo.
Sophie... ¿Recuerdas?

3 comentarios:

amyat dijo...

Espero que en el futuro Sophie este aun mas presente en nuestras vidas. Un beso.

amyat dijo...

Rezo porque Sophie no se convierta en un espejismo pero ahora lo veo dificil.

Annie San dijo...

oye!. que soy la Annie. ya he visto que me has dejao un comentario, que ilu!. Si,no te preocupes que este finde nos vemos chaval. Que sepas que me alegró mucho saber ayer de ti, que hacia un montón que no hablabamos.
Pero que sepas que eres un soso, vaya vida aburrida que tienes tio, no cambias eh?
Venga, este finde te veo y seguimos hablando. Un beso grandote grandote.