22 junio 2007

In hoc signo vinces

La mentira no forma parte de mi indumentaria. La mentira termina siendo fría, cortante, como el hierro afilado en piedra pómez, o el hielo perpetuo de los glaciares alpinos.
Pero no soy eso. No soy la seda, y jamás seré suave. Pero no aspiro a ser cortante. Sólo aspiro a sujetarte cuando te atrevas a lanzarte, si te lanzas.
No hay un precipicio, no hay un abismo que nos separe. Ya te he explicado que jamás lo hubo, que no era mi intención crearlo. No lo crees tú, por favor. Y menos, ahora. Sólo hay una inmensa cantidad de agua pura, cristalina y tibia donde bañarnos por la eternidad o el tiempo que queramos.
Más no puedo ofrecer. Y lo sabes, y te gusta. ¿Cuándo tendré aquello que anhelo y que pido constantemente? No sabes si reír o llorar.
Pues ríe entonces. Y que tu risa estalle en mil pedazos y que estos se fundan entre nosotros, y nos hagan seguir riendo, incluso cuando todas las luces se apaguen.
Porque sé que la fe no la perderemos nunca.
Pero tampoco nuestra amistad.
Te espero.

1 comentario:

Anónimo dijo...

no se como diablos haces para poder expresarte tan bien con palabras ... me dejas fria
se que no tenes ni puta idea de quien soy tampoco me interesa que lo averigues ...
doctor deseo que grupo, no puedo describir lo que significa para mi me causa muchs sensaciones ...
me llamo natalia.. "nato" soy de colombia y ojala nunca perdas esa chispa que tenes de escribir ... eso es un don.