
Esta tarde, entre tema y tema del examen del lunes, he recordado este poema de Manolillo Chinato, y he decidido compartirlo con todos vosotros:
Mujer enamorada
No permitas que mis ojos te invadan,
mujer enamorada.
No permitas que mis manos te acaricien,
me embriagas.
Deja de mirarme,
no permitas que mis ojos encuentren tus ojos.
Prefiero amarte un poco en el silencio
que llenarte con mi amor y mi fiereza
y, tal vez, después de enteramente enamorarte,
desvanecerme naturalmente como una tormenta
aunque, tal vez, pudiera amarte eternamente.
No dejes que mis ojos te invadan,
mujer de otro enamorada.
(de Amor, rebeldía, libertad y sangre)
Esto, personalmente, se lo dedico a Chav.
Encierran muchas veces los versos de los poemas historias extrapolables a múltiples ocasiones. Es en esos momentos cuando puedo creer la teoría del lector implícito y darme cuenta para qué sirve la literatura.
Ahora, estudiando y estudiando, llego a la conclusión de que tengo unas ganas enormes de volver a casa, meterme en mi cama, dormir a pierna suelta, levantarme, coger el coche y enfilar dirección Vadillos para bajarme hacia la Puerta del Infierno y volver a oler los pinos. Parado al borde del Escabas, solo, con el único rumor del agua fluyendo y el viento ululando entre la hoz. Encontrame otra vez con mis fantasmas y hacerles frente en el estruendo silencioso de miles de árboles y rocas, que disfrutan de la compañía del propio tiempo desde que el mundo es mundo.
Lo echo tanto de menos...
5 comentarios:
Saludos Sr. Proudhon. :). Es cierto, que casualidad que Gecko y usted hallan coincidido con el post.
Por cierto, gracias por la visita y el link ;))
Ah...las mujeres...tan cerca y tan lejos...
Fhinn Siete Sables (vesión light:P)
Oye, proudhon, de donde leches eres que me traes por el camino de la amargura?
Sabes donde está esa puerta del Infierno?
Agur.
Entre Cañamares y Fuertescusa...
Agur.
Ya. ¿Y de Vadillos no se puede ir a Cañamares? Mis rutas con el coche por la Serranía alta - Alcarria nunca responden a secuencias lógicas.
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