Bueno, bueno. Toda mi familia está en la cabalgata de Reyes, disfrutando con el disfrute propio de mis sobrinas. Yo me he quedado en casa. Sinceramente, me encantan los días de Reyes, pero las cabalgatas la verdad es que me dan bastante igual. No tengo nada contra ellas, pero las aglomeraciones de gente chillando esperando que alguien les eche algo, la verdad es que no me llaman demasiado (¿y los conciertos, gilipollas? Jajajajaja, cómo me río yo solo, es que soy la leche).
Bueno, que a lo que iba. ¡Que mañana llegan los Reyes! Menuda alegría. No me vengáis con gilipolleces, que ya he estado mirando vuestros blogs y todos habláis de ellos. Si en el fondo ni somos rojos ni adultos. Seguimos siendo niños y unos materialistas de tres pares de narices. Y además orgullosos. Aunque cuando nos volvamos a encontrar todos ocultemos cosas que nos han regalado, mañana por la mañana nos sentiremos las personas más felices del mundo. Además, seguro que a vosotros también os cuesta coger el sueño en una noche como ésta. A mí desde hace algunos años no, pero básicamente porque como en estas fechas siempre están mis sobrinas, pues no duermo demasiado y cuando llegan las doce de la noche, yo tengo unas ganas de meterme en la cama... Luego me quedo leyendo hasta las tres, pero es que soy un masoca convencido, jajajaja.
De repente, muchos os estaréis preguntando qué ha pasado con mi pesimismo. Uy majetes, no os preocupéis, está por ahí. De hecho ahora lo tengo dando vueltas por mi cuarto cual mosca cojonera. Lo que ocurre es que como mañana es el día que es, y además tengo a Beethoven R. a toda tralla por los altavoces (esa versión del Más sexy de Coz, qué grande es), pues no se termina de atrever a cogerme por banda. Es que mi pesimismo es muy clásico, y teme al hard-rock. Además, hoy mi jefe me ha dicho que me piro a cubrir el 14 de enero a cubrir el comienzo de gira de Saratoga en La Riviera con Silver Fist de teloneros. Silver no es que me vuelva loco, pero hay que reconocerle que los tiene cuadrados y que aguantar tantos años en este país haciendo lo que él hace es digno, cuanto menos, de admiración. Buenas expectativas, buenas expectativas... Además, qué leches, no me apetece pensar mucho en estos días. Quiero volver a la infancia, y a ponerme nervioso a la hora de meterme en la cama.
Bueno, pues eso. Si por alguna razón el pesimismo lograra engancharme en lo que queda de día, igual escribo algo más. Si no, mañana tendréis noticias mías (o no, todo depende de lo que me hayan echado SS.MM.... mientras que no me echen de mi casa, no va mal la cosa).
Un abrazo y carbón para todos esta noche, jejejeje.
Bueno, que a lo que iba. ¡Que mañana llegan los Reyes! Menuda alegría. No me vengáis con gilipolleces, que ya he estado mirando vuestros blogs y todos habláis de ellos. Si en el fondo ni somos rojos ni adultos. Seguimos siendo niños y unos materialistas de tres pares de narices. Y además orgullosos. Aunque cuando nos volvamos a encontrar todos ocultemos cosas que nos han regalado, mañana por la mañana nos sentiremos las personas más felices del mundo. Además, seguro que a vosotros también os cuesta coger el sueño en una noche como ésta. A mí desde hace algunos años no, pero básicamente porque como en estas fechas siempre están mis sobrinas, pues no duermo demasiado y cuando llegan las doce de la noche, yo tengo unas ganas de meterme en la cama... Luego me quedo leyendo hasta las tres, pero es que soy un masoca convencido, jajajaja.
De repente, muchos os estaréis preguntando qué ha pasado con mi pesimismo. Uy majetes, no os preocupéis, está por ahí. De hecho ahora lo tengo dando vueltas por mi cuarto cual mosca cojonera. Lo que ocurre es que como mañana es el día que es, y además tengo a Beethoven R. a toda tralla por los altavoces (esa versión del Más sexy de Coz, qué grande es), pues no se termina de atrever a cogerme por banda. Es que mi pesimismo es muy clásico, y teme al hard-rock. Además, hoy mi jefe me ha dicho que me piro a cubrir el 14 de enero a cubrir el comienzo de gira de Saratoga en La Riviera con Silver Fist de teloneros. Silver no es que me vuelva loco, pero hay que reconocerle que los tiene cuadrados y que aguantar tantos años en este país haciendo lo que él hace es digno, cuanto menos, de admiración. Buenas expectativas, buenas expectativas... Además, qué leches, no me apetece pensar mucho en estos días. Quiero volver a la infancia, y a ponerme nervioso a la hora de meterme en la cama.
Bueno, pues eso. Si por alguna razón el pesimismo lograra engancharme en lo que queda de día, igual escribo algo más. Si no, mañana tendréis noticias mías (o no, todo depende de lo que me hayan echado SS.MM.... mientras que no me echen de mi casa, no va mal la cosa).
Un abrazo y carbón para todos esta noche, jejejeje.
3 comentarios:
¿¿Tu jefe es j-kaos??
Efestivamente Anómalo. ¿Quieres algo?
Jejeje. Sólo comprobaba. Vi tu nombre en la web en cuestión.
Yo conozco a ruth-li.
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